¿Llegas a Roma Termini? Esto es lo que puedes hacer con el equipaje
El problema casi siempre es el mismo: llegas por la mañana y la habitación está lista por la tarde, o dejas el hotel a las diez y el tren sale a las ocho. En medio hay unas cuantas horas buenas de Roma, y una maleta que no te deja hacer nada.
Orientarse en la estación
Roma Termini tiene salidas por tres lados y están lejos entre sí: equivocarse significa dar la vuelta a toda la manzana. El lado de Piazza dei Cinquecento es el principal, frente a los taxis y los autobuses. Via Giolitti es el lado sur, donde está la consigna oficial de la estación. Via Marsala es el lado norte, el de los andenes altos.
Por la estación pasan las dos líneas de metro, la A y la B, y de aquí salen los trenes a los aeropuertos de Fiumicino y Ciampino: por eso casi todos los recorridos por la ciudad empiezan o acaban aquí.
Las horas descubiertas: antes del check-in y después del check-out
Los hoteles entregan la habitación por la tarde y la piden de vuelta por la mañana. Son las dos franjas en las que acabas cargando con el equipaje sin nada que hacer.
Dejar las maletas en una taquilla cerca de la estación resuelve las dos: vuelves a por ellas cuando te hace falta, sin regresar al hotel y sin arrastrar una maleta por la ciudad.
Llegas muy pronto o te vas muy tarde
Los trenes nocturnos llegan cuando aún no ha abierto nada, y los vuelos de tarde alargan el día mucho más allá del check-out. En esas horas una consigna con horario de mostrador no te sirve: está cerrada justo cuando la necesitas.
Una taquilla automática, en cambio, no tiene horario. Reservas incluso mientras vas en el tren, y al llegar el código funciona: a las cinco de la mañana igual que a medianoche.
Ver Roma con las manos libres
Desde Termini el centro se llega a pie o con una parada de metro, y la diferencia entre hacerlo con la maleta y hacerlo sin ella es el día entero.
Estamos en Via Marghera 47d, a siete minutos a pie de la salida de Via Marsala. Dejas el equipaje, vuelves a la estación y sales de ahí con las manos libres.
